Porque no todos los amaneceres tiñen de un mismo color el blanco de la pared…
Me trajo la brisa de la noche un perfume que aún desconozco. ¿Es acaso el destino un simple cúmulo de casuales que consiguen desenvolverse de forma lógica?
Me falta el aire con cada tecla pulsada, me falta el sabor agridulce de pensamientos que antes sentía puestos en mí, de nuevo, me falta la libertad.
Y sueño con desaparecer, con recorrer un largo trayecto que me lleve a saborear por efímeros instantes la delicadeza de un beso. ¿Pueden las ilusiones palparse como reales? Y aún más importante… ¿Pueden ser certeramente reales?
Y por perder tu mágico recuerdo, perdí el jazmín, perdí tu palabra, me perdí… y qué cosas, ahora me toca encontrarme.
“Bastaría con unas palabras, pero conociste el miedo”
